Padre de familia ingresó con arco y flechas caseras al plantel mostrando signos de alteración emocional y problemas mentales
Irma Santander
La Fiscalía General del Estado (FGE) persigue de oficio los hechos ocurridos en la Escuela Primaria 16 de Septiembre, ubicada en la colonia Benito Juárez, luego de que un padre de familia ingresara de manera ilegal brincándose la barda del plantel, lo que puso en riesgo la integridad del personal docente, administrativo y de los 400 estudiantes matriculados.
Fue durante una reunión con padres de familia, en donde el director de la institución, Ricardo Pérez, confirmó las acciones legales tras la alarma generada en la comunidad escolar.
"Yo creo que esto se persigue por oficio por lo armado que iba el señor. Vamos a pedir más recorridos de la policía, más seguridad", precisó.
Además, dijo que durante la irrupción, el hombre mostró signos de padecer aparentes problemas mentales o un estado de severa alteración emocional, ya que portaba un arco con flechas de fabricación casera y manifestaba ideas persecutorias.
Durante el incidente, el hombre pedía con insistencia la presencia de los marinos para que lo auxiliaran, alegando que su vida corría peligro por un conflicto familiar.
Los hechos ocurrieron durante la mañana del lunes, entre las 9:00 y las 10:00 horas, antes del horario de recreo. El individuo saltó primero la barda de un jardín de niños colindante y posteriormente la del plantel de nivel primaria para acceder al recinto escolar.
Derivado de este acontecimiento, la mañana del martes se llevó a cabo una reunión informativa con los padres de familia, motivo por el cual se suspendieron las actividades escolares en los turnos matutino y vespertino.
Durante la asamblea, las autoridades educativas informaron que se solicitó a la Policía Municipal reforzar la vigilancia mediante rondines permanentes en los alrededores de la escuela.
LOS HECHOS
De acuerdo con lo expuesto por el directivo, el agresor no ingresó por el acceso principal, sino que escaló las bardas y caminó por las azoteas. En un principio, el personal no sospechó de su presencia debido a que en el inmueble se efectúan trabajos de remodelación.
"La cronología de los hechos es que el señor no pasó por la puerta. El señor se brincó la barda, o sea, entró por los techos. Hubo maestros que a lo mejor sí se dieron cuenta, pero pues tenemos trabajadores remodelando ciertas partes de la escuela; entró con toda la calma del mundo, no vieron cuando se saltó, vieron que estaba rondando la escuela", relató el director Ricardo Pérez.
Posteriormente, se dirigió al aula donde estudia su hija exigiendo verla. La docente a cargo intervino para desalojarlo del salón junto con la menor e inmediatamente notificó a la dirección.
"El señor entra al salón de la niña exigiendo ver a su hija. Por lo que me dice la maestra, llegó con una actitud no violenta, pero sí con una actitud en la cual se veía cierta desesperación de parte de él. Se quería meter al salón, la maestra lo que hace es sacar al señor del salón junto con la niña y ya es cuando la niña me llamó a mí. Yo procedo a atender al señor”, explicó a los padres de familia.
INTERACCIÓN Y ACLARACIÓN SOBRE LAS AMENAZAS
El director enfatizó que, si bien el individuo portaba un arma casera en la mano, nunca profirió amenazas directas ni contra él ni contra el personal docente o el alumnado.
"Quiero aclarar, nunca me amenazó, nunca amenazó a nadie. Pero pues, al estar yo enfrente de él, tenía la flecha en la mano. Digo, no es fácil estar frente a una persona que tiene algo en la mano y decir: 'A ver en qué momento se sale de control esto'. Entonces le decía: 'Tranquilo, no va a pasar nada'", dijo.
Respecto a las características del armamento rudimentario que llevaba consigo, detalló.
"Es que suena chistoso estar armado con flechas; era un arco rudimentario, las flechas tenían las puntas como unas navajas, por así decirlo, era todo casero. Pero como le digo, no me amenazó el señor, no amenazó a nadie. Estando con el filo en la mano, pues uno tiene que guardar su distancia", recalcó.
Durante el diálogo, el hombre solicitaba con insistencia la presencia de fuerzas federales y manifestaba ideas persecutorias.
"El señor decía, no llame a las autoridades, no llame a los policías, llame al Ejército'... Pedía específicamente a los marinos. Ya hasta que entre sus palabras decía que lo venían persiguiendo. Desconozco si estaba bajo un efecto psicotrópico o tenía una incapacidad mental”, expresó.
Pérez explicó que el motivo aparente del estado alterado del padre derivaba de un conflicto familiar, alegando que personas desconocidas atentaban contra su vida.
"El señor decía que lo estaban persiguiendo, por lo poco que entendí, que la mamá tiene conflictos familiares y que contrató a dos personas para que lo mataran. El auxilio era porque el señor estaba desesperado, no sabía qué hacer", mencionó.
ACTIVACIÓN DE PROTOCOLOS DE SEGURIDAD E INTERVENCIÓN POLICIAL
Ante la evaluación del riesgo, el personal directivo activó los protocolos de seguridad de manera inmediata para salvaguardar a la población escolar.
"Rápidamente ordené, a los dos o tres minutos que me di cuenta de que esto no iba a ser fácil, ordené a las intendentes que fueran a todos los salones a avisar a los maestros que cerraran, para resguardar la integridad de los alumnos. Los docentes resguardaron a los niños y ningún alumno estuvo expuesto a esta situación", enfatizó.
Posteriormente, el hombre escaló hasta la estructura superior del plantel educativo llevando a la menor.
"Proceda a subirse a este edificio y se sube al techo del teatro. Allí es donde a mí en lo personal sí me dio cosa, porque dije: 'No vaya a ser que comience a disparar desde arriba con el arco'. Siguió con la niña. Quiero aclarar, en todo momento la niña estaba con él por voluntad propia. Mi pensamiento fue: si le trato de quitar a la niña, el señor se va a alterar más", comentó.
Posteriormente arribaron ñ elementos de la Policía Municipal, seguidos por efectivos de la Secretaría de Marina (SEMAR) y otras corporaciones, quienes entablaron diálogo con el padre hasta lograr el control de la situación y someterlo.
Tras la neutralización del evento, la mayoría de los tutores optó por retirar a sus hijos del plantel por precaución.
ESTATUS LEGAL, TUTELA Y LLAMADOS A LA COMUNIDAD ESCOLAR
El director confirmó que la revisión de los documentos de inscripción determinó que el individuo no figuraba como tutor oficial de la estudiante, aunque era conocido previamente por acudir a las instalaciones como cualquier padre de familia.
"Efectivamente él no es el tutor... Él es padre de familia, ya había venido normalmente. No es una persona ajena, es una persona que pertenece a esta comunidad escolar. En la mochila la revisaron y no traía algo incriminatorio; el arco y las flechas las tenía en la mano", remarcó.
Finalmente, hizo un llamado a los padres de familia para dar estricto cumplimiento a los reglamentos de acceso y a la acreditación de tutores autorizados para el ingreso y salida de los estudiantes, garantizando que el derecho a la educación de la menor involucrada no será vulnerado.
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